La culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis), que llegó accidentalmente a Ibiza, se ha convertido en una grave amenaza para la lagartija pitiusa (Podarcis pityusensis), especie endémica crucial para el ecosistema local. Con una ocupación superior al 90% de la isla, esta serpiente invasora está causando la desaparición de muchas poblaciones de lagartijas, especialmente en diez islotes cercanos. Investigadores del CREAF han descubierto que la culebra ha comenzado a llegar a estos islotes a nado, complicando aún más la situación de la lagartija, que es esencial para el equilibrio ecológico de la zona.
El Govern balear ha clasificado la situación como una "emergencia ecológica progresiva" y ha aumentado los esfuerzos para controlar la población de serpientes mediante trampas y medidas de conservación. En la última campaña se han capturado más de 4.400 serpientes en Ibiza. También se están desarrollando programas de protección para garantizar la diversidad genética de la lagartija, incluyendo la creación de refugios que estén libres de serpientes. Las preocupaciones se extienden a Formentera, donde también se han avistado ejemplares de culebra de herradura. La situación ha sido destacada internacionalmente, generando atención sobre esta crisis ambiental que afecta a la identidad natural de las Pitiusas.