La higuera, un árbol común en muchos jardines mediterráneos, puede convertirse en un atractivo para serpientes si se descuida su entorno. Aunque la higuera en sí no atrae a los reptiles, el ambiente que se forma a su alrededor, con sombra, humedad y frutos caídos, puede ser ideal para ellos. Los expertos aconsejan mantener el área limpia, podar las ramas bajas y recoger los higos en el suelo para reducir los hábitats propicios para serpientes y roedores.

El refugio que proporciona una higuera mal cuidada es un factor que facilita la llegada de serpientes. Durante el verano, estos reptiles buscan lugares frescos y resguardados, y un espacio descuidado puede ofrecer todo lo que necesitan: alimento y escondites. Para evitar este problema, es fundamental cuidar el jardín retirando restos de comida y cuidando la vegetación. Además, es importante no entrar en pánico al encontrar una serpiente, ya que muchas veces solo se encuentran en busca de un lugar seguro, y suelen evitar el contacto con humanos.