La crisis del marisqueo en Galicia se ha agravado considerablemente por las lluvias recientes, llevando a algunas cofradías, como la de San Telmo en la ría de Pontevedra, a cesar sus actividades debido a la alta mortandad del marisco, que se estima entre un 30 % y un 40 % para la almeja. La Xunta ha propuesto un plan de recuperación que ofrece compensaciones a los mariscadores, pero este no ha convencido debido a la situación particular de cada cofradía, donde algunos aún pueden obtener ingresos.