Un estudio reciente ha puesto de manifiesto que los corredores ecológicos son fundamentales para la conservación del quebrantahuesos en España. La investigación revela que no es suficiente con proteger nidos o mitigar amenazas directas; la conectividad del territorio es vital para permitir el intercambio genético y la expansión de las poblaciones. Se han identificado rutas clave que conectan las cordilleras de los Pirineos, Picos de Europa, Gredos y Cazorla, esenciales para la supervivencia de esta especie emblemática.
La metodología empleada combina datos de localización GPS con modelos climáticos y de hábitat, lo que ha permitido a los científicos trazar un mapa de los desplazamientos del quebrantahuesos, confirmando que estas rutas son utilizadas de forma natural por la especie. Sin embargo, el avance de infraestructuras como parques eólicos y la pérdida de prácticas tradicionales, como la ganadería extensiva, amenazan estos corredores. En un esfuerzo por reforzar la población del quebrantahuesos, la Junta de Andalucía liberó recientemente en el parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas dos ejemplares jóvenes nacidos en cautividad en Austria y Francia.
Estos nuevos individuos, nombrados ‘Cabañas’ y ‘Matea’, se suman a los esfuerzos recuperativos que comenzaron en 1996 y que han permitido liberar hasta la fecha un total de 102 quebrantahuesos en la región. El proyecto, además, tiene planes de expandir la reintroducción a otras áreas de Andalucía, comenzando en 2027 con el Parque Natural Sierra de Grazalema, lo que representa un progreso significativo en la recuperación de la especie tras su extinción en Andalucía en la década de 1980.