La proyectada planta de biogás en A Laracha, promovida por Bioenergía A Coruña, ha suscitado preocupaciones por su posible impacto ambiental sobre el río Anllóns, un área de gran relevancia ecológica en Galicia. La asociación Salvemos Cabana denuncia que esta instalación se ubicará en una zona de alta sensibilidad ecológica. Su objetivo es procesar anualmente hasta 63.500 toneladas de residuos ganaderos e industriales, lo que podría generar un volumen significativo de aguas residuales peligrosas.

Los ambientalistas advierten que la cercanía del proyecto al río Anllóns aumenta el riesgo de vertidos contaminantes y filtraciones, especialmente durante episodios de lluvias intensas. Este río es un corredor fluvial clave en la comarca de Bergantiños, y cualquier incidentes podría desencadenar un desastre ecológico. Ante esto, los ecologistas exigen que la Xunta de Galicia realice una evaluación más cuidadosa del proyecto y priorice la conservación del ecosistema sobre los intereses industriales.