La Comisión Europea está considerando la flexibilización de las normativas ambientales de la UE como parte de su estrategia para proporcionar estabilidad a la industria en un entorno geopolítico complejo. Jessika Roswall, comisaria de Medio Ambiente, argumenta que enfrentar múltiples crisis, como la pandemia y conflictos internacionales, requiere un enfoque ágil que evite añadir más incertidumbre. La Comisión también está revisando normativas sobre química, minería y agua, y recientemente inició una consulta pública para evaluar la adaptación de las Directivas de Aves y Hábitats a los actuales desafíos de biodiversidad. A pesar de estas modificaciones, Roswall subraya que no hay intención de reducir la protección ambiental, especialmente frente a problemas como la contaminación por PFAS, y se busca mejorar la predictibilidad para el sector industrial.