Juan Vicente Cantavella, responsable de la Red Sísmica Nacional, ha subrayado que en España es necesario aumentar la concienciación sobre el riesgo de terremotos y tsunamis. A pesar de que nuestro país no es el más expuesto a estos fenómenos a nivel global, la probabilidad de que el Mediterráneo registre un tsunami significativo en los próximos 30 años es cercana al 100%. En particular, el mar de Alborán presenta un riesgo particular debido a la continua actividad de la falla marina de Averroes.
A pesar de que se han realizado avances en la concienciación y en protocolos de respuesta, Cantavella enfatiza que la cultura de preparación es mucho más fuerte en Japón, donde se llevan a cabo simulacros anuales y las infraestructuras están adaptadas para enfrentar temblores. En España, eventos históricos como el tsunami de 2003, causado por un terremoto en Argelia, evidencian la potencial gravedad de un maremoto en áreas densamente pobladas. Por eso, el experto insta a implementar programas de prevención que eduquen a la población sobre cómo actuar en caso de un tsunami, minimizando así los daños humanos y materiales.