César Franco, presidente del Consejo General de Ingenieros Industriales, subraya que España no es inmune a los efectos del cambio climático y que necesita intensificar la conservación de sus infraestructuras. A pesar de su experiencia lidiando con el calor, el país también debe prepararse para enfrentar episodios de lluvia torrencial y otros fenómenos asociados al cambio climático. La actual ola de calor en Europa ha generado serias implicaciones, evidenciando la importancia de diseñar infraestructuras que sean resilientes ante condiciones climáticas extremas.

Franco destaca que en Europa se han priorizado históricamente materiales y cálculos para resistir el frío, mientras que España, además del calor, enfrenta inundaciones y fenómenos geotécnicos. "El reto es adaptar nuestras infraestructuras para que sean aptas en condiciones para las que no fueron construidas", señala, recordando que es vital que la Unión Europea intervenga, ya que se espera que las redes sean operativas y resilientes para 2030, 2040 y 2050. Sin embargo, advierte que el avance en este sentido es insuficiente y se necesita un enfoque sólido hacia la adaptación y la conservación preventiva.