Durante su gira por España, Josep María Recasens, presidente de Anfac, destacó el potencial de Catalunya para liderar la producción de vehículos eléctricos, un aspecto esencial para el futuro industrial del país. En un evento acompañado por Salvador Illa, president de la Generalitat, se enfatizó la necesidad de aumentar la disponibilidad de vehículos eléctricos asequibles y de robustecer la infraestructura de carga. Recasens subrayó la importancia de la colaboración entre fabricantes, gobiernos y proveedores para mejorar la competitividad de la industria automotriz europea, cada vez más enfocada en lo eléctrico.
Por su parte, Navarra se posiciona como un referente en la venta de coches eléctricos en España, gracias a su notable ventaja fiscal, que incluye una deducción del 30% en la declaración de la renta, lo que ha incentivado a los locales a optar por vehículos ecológicos. La planta de Volkswagen en Landaben jugará un papel clave al iniciar la producción del Skoda Epiq y el VW ID-Cross en septiembre de 2026. Esta región alberga más de 120 empresas en automoción, energía y digitalización y genera alrededor de 13,000 empleos. En mayo, Navarra registró un crecimiento significativo en las matriculaciones de vehículos eléctricos, destacándose frente a otras comunidades autónomas.
Volkswagen planea iniciar la fabricación del ID Polo en Martorell en junio, con entregas programadas para septiembre, formando parte de una estrategia más amplia en la producción de modelos eléctricos. Además, se prevé la construcción de una gigafactoría de baterías en Sagunto, proyectada para entrar en operación a finales de 2027. Aunque enfrentan retos como la competencia de fabricantes asiáticos y la incertidumbre en las políticas de combustión de la Unión Europea, las estrategias implementadas en Catalunya y Navarra son fundamentales para asegurar un futuro sostenible en la industria automotriz, consolidando a España como un actor clave en el mercado europeo de movilidad electrificada.