Cataluña ha conseguido un ahorro energético significativo de 830 GWh durante los últimos tres años a través de su sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), que ha permitido recuperar 105 millones de euros. Este sistema transforma el ahorro en valor económico, facilitando la comercialización de los certificados, donde cada uno representa un kilovatio hora ahorrado. Esto no solo aporta transparencia y control del consumo, sino que también genera incentivos para nuevas inversiones en eficiencia energética.

El impacto del sistema es notable, ya que el ahorro conseguido equivale al consumo anual de toda la población del Baix Llobregat. El sector industrial ha sido el principal responsable, concentrando el 85% del ahorro, a pesar de representar solo el 34% de las actuaciones en este ámbito. Acciones como la sustitución de calderas o la mejora de procesos industriales han demostrado ser efectivas en la generación de certificados, mostrando así el gran potencial de mejora de eficiencia en este sector.

El sistema de CAE no solo contribuye económicamente, sino que también favorece un cambio estructural hacia un modelo energético más sostenible y alineado con los objetivos europeos de reducción de emisiones. A medida que crece el interés por este tipo de medidas, se espera que los certificados energéticos se consoliden como una herramienta clave para promover la inversión y eficiencia energética en la región.