Según un reciente análisis de BBVA Research, España ha logrado reducir su intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero en un 50% desde la década de los noventa, lo que pone de manifiesto el impacto positivo de la adopción de energías renovables y la mejora en la eficiencia energética. Sin embargo, la transición climática presenta grandes desigualdades entre comunidades autónomas, influenciadas por su estructura productiva y su mix energético. Mientras que regiones como Cataluña y el País Vasco han avanzado en la reducción de sus emisiones, otras como Asturias, Canarias y Baleares enfrentan retos significativos debido a su dependencia de combustibles fósiles y sectores intensivos en carbono.
En este contexto, BBVA también ha reportado un aumento en su financiación sostenible, alcanzando 12.600 millones de euros en el primer trimestre de 2026, un 8,2% más en comparación con el año anterior. Este aumento refleja el compromiso del banco en canalizar un total de 700.000 millones de euros hacia la sostenibilidad entre 2025 y 2029, con un enfoque en iniciativas relacionadas con el cambio climático y la conservación del capital natural. La financiación sostenible se ha convertido en un pilar estratégico para generar oportunidades de crecimiento, reforzando así la importancia de la cooperación entre entidades financieras, empresas y administraciones en la transición hacia un modelo económico más sostenible.