El Centro de recuperación de fauna en Asturias ha asistido a 318 animales en el último año, evidenciando la presión que enfrenta la fauna silvestre, especialmente las aves. De los casos atendidos, la mayoría corresponde a aves, con 279 ejemplares, y las causas de ingreso están mayormente ligadas a actividades humanas, como electrocuciones, disparos y accidentes con infraestructuras.

El centro, que ha realizado más de 600.000 euros en modernizaciones para mejorar su capacidad operativa, ha liberado a solo 126 animales, lo que pone de manifiesto la gravedad de las lesiones sufridas por muchos de ellos. Entre las especies más afectadas destacan el busardo ratonero y la lechuza común. A pesar de las dificultades en la rehabilitación, el centro se posiciona como un pilar esencial para la conservación de la biodiversidad en la región, resaltando la urgente necesidad de adoptar medidas preventivas para mitigar el impacto humano en el medio ambiente.