El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un paso significativo en la transformación de los Tres Tombs al aprobar una declaración que rechaza el uso de caballos y otros équidos en esta festividad. Impulsada por organizaciones como INTERCIDS y DEPANA, esta medida busca priorizar el bienestar animal y propone alternativas que no generen estrés a los animales en un entorno urbano. Las actuales condiciones de la celebración han suscitado inquietudes en relación con las necesidades físicas y emocionales de los équidos, lo que ha llevado a fomentar un cambio hacia opciones más respetuosas.
Aunque la declaración no es vinculante, podría ser un primer paso hacia la eliminación de licencias y financiación pública para la participación de caballos, lo que marcaría un cambio notable en la normativa. Algunos municipios catalanes ya han adoptado alternativas innovadoras, como carrozas motorizadas y espectáculos audiovisuales, lo que demuestra que es posible mantener la esencia cultural de la festividad sin comprometer el bienestar de los animales. Esta evolución se enmarca en un contexto más amplio, donde la preocupación por la sostenibilidad y los derechos de los animales se está volviendo cada vez más relevante en el debate político y social en España.