Asturias y Cantabria continuarán con la temporada de pesca del salmón del Atlántico, a pesar de la tardanza en la aparición del campanu, el primer salmón de cada año. En Asturias ya se ha capturado uno, aunque un mes después de abrirse la pesca, mientras que en Cantabria, que comenzó el 1 de mayo, todavía no se ha visto ninguno. Estas regiones, que concentran la mayor actividad salmonera en España, están considerando la situación del salmón, ya que su población ha disminuido más de un 80 % en la última década.

La organización Saxífraga ha propuesto incluir al salmón en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, lo que obligaría a implementar medidas de protección, como la prohibición de su pesca. El Ministerio para la Transición Ecológica ya ha comenzado el proceso para esta catalogación. Las autoridades cántabras han reconocido la crisis poblacional del salmón, advirtiendo que se podría llegar a una prohibición total de su pesca si no se toman las medidas adecuadas para su conservación. En Asturias, aunque se han adoptado medidas restrictivas, consideran que no solo se trata de vedar la pesca, sino de abordar otros factores que afectan a la especie, como el cambio climático y las depredaciones.

Ambas comunidades son conscientes de la importancia cultural de la pesca del salmón, pero subrayan que deben priorizar la conservación de la especie para garantizar su supervivencia en el medio acuático.