El nuevo proyecto en Villaperi, Asturias, representa un avance significativo en la gestión sostenible del agua. Se estima que la implementación de una depuradora avanzada permitirá reducir anualmente 16.200 toneladas de fangos, optimizando la eficiencia de esta planta, una de las más grandes del norte de España. Esta tecnología innovadora aprovecha el biogás, generando aproximadamente el 43 % de la energía eléctrica que requiere la instalación, lo que contribuye a la autosuficiencia energética y a la disminución de la dependencia de fuentes externas.
La reducción del volumen de residuos no solo alivia la presión ambiental, sino que también minimiza el tráfico de camiones pesados, eliminando cerca de 600 viajes anuales y, por ende, reduciendo las emisiones de CO₂ asociadas al transporte. Este cambio sustancial en la logística refuerza los beneficios ambientales del proyecto, que cuenta con una inversión de 21,5 millones de euros del Fondo de Transición Justa, en el marco de un plan más amplio de modernización del sistema hídrico y promoción de la economía circular en la región.