Recientemente, han reaparecido en Florida las orugas tussock, conocidas por causar irritaciones en la piel al contacto. Estas orugas, pertenecientes al género Orgyia, son autóctonas y no constituyen una amenaza ambiental significativa. Sin embargo, su contacto puede provocar sarpullidos molestos, debido a las pequeñas espinas que poseen en su cuerpo.
Durante su ciclo de vida, las orugas aparecen entre finales de febrero y principios de mayo. Las hembras adultas, al no poder volar, dependen de las crías para dispersarse utilizando un hilo de seda. Esto explica su frecuente aparición en lugares como coches y mobiliario urbano. Si se produce contacto, se recomienda no rascar la zona afectada, utilizar cinta adhesiva para retirar los pelillos irritantes y lavar la piel con agua y jabón. En caso de reacciones severas, es crucial consultar a un profesional de salud.
Para quienes deseen controlar la presencia de estas orugas, se sugiere usar herramientas adecuadas como escobas o pinzas, y evitar el contacto directo. Aunque generalmente no causan defoliación importante, su mantenimiento en espacios habitables puede resultar incómodo para los residentes de la zona.