La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha advertido sobre un posible aumento en la complejidad de la temporada de incendios forestales. A pesar de las lluvias abundantes al inicio del año, estas pueden resultar en una mayor acumulación de combustible vegetal, elevando el riesgo de incendios a medida que se acercan los meses cálidos. En este sentido, el Ministerio ha comenzado a implementar brigadas de prevención y a reorganizar la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para optimizar la coordinación y la respuesta ante posibles fuegos. Según informes de la Comisión Europea, España ha sufrido considerablemente, con 16.137 hectáreas quemadas hasta el 1 de abril de 2026, lo que representa un 27,4% de la superficie total afectada en la UE.
En Galicia, la situación es especialmente crítica, donde las brigadas forestales se adelantan a lo que se espera sea un verano desafiante, ejecutando labores de desbroce y creación de cortafuegos. Estos esfuerzos buscan frenar el avance de las llamas en caso de que se declare un incendio. La estrategia incluye la gestión de la biomasa en áreas cercanas a poblaciones y la ampliación del Plan de prevención con una inversión récord de 213 millones de euros. Además, se han incorporado nuevas brigadas y se ha desarrollado una aplicación para que la ciudadanía pueda reportar incendios. La combinación de cambio climático y un paisaje más seco tras las lluvias recientes pone a España en una situación crítica que requiere una atención preventiva inmediata.