En Florida, se ha desarrollado un método original para combatir la invasión de pitones birmanas, una especie que amenaza la fauna local. Investigadores han comenzado a liberar zarigüeyas marcadas con collares de seguimiento, con el fin de utilizar estas criaturas como herramientas para localizar a las serpientes. Aunque inicialmente este enfoque surgió de un accidente durante un estudio, ha demostrado ser efectivo para identificar a las pitones, que son difíciles de detectar en su hábitat natural.

Los collares permiten seguir la señal emitida incluso si las zarigüeyas son consumidas por las pitones, lo que facilita la localización y captura de estos reptiles invasores, que han causado un serio declive en las poblaciones de mamíferos en los Everglades. Con 18 pitones grandes retiradas hasta la fecha, esta metodología innovadora podría marcar una diferencia significativa en el manejo de esta crisis ecológica.

No obstante, el uso de zarigüeyas plantea un dilema ético, puesto que se cuestiona si se les está usando como cebo para atraer a las pitones. Sin embargo, los responsables del proyecto aseguran que, aunque el método puede resultar controvertido, no se pone en peligro a las zarigüeyas en el proceso. Los expertos continúan buscando más formas de aplicar esta técnica en el futuro, mientras se enfrentan al difícil desafío de controlar la población de un depredador tan perjudicial para el ecosistema local.