La seguridad de la eólica marina en Europa ha cobrado importancia ante el aumento de amenazas híbridas que comprometen infraestructuras clave para el suministro energético. WindEurope subraya que estos parques son esenciales no solo para generar electricidad, sino también para la seguridad nacional, demandando apoyo financiero público para implementar medidas de protección efectivas.

El sector enfrenta riesgos como ataques físicos y ciberamenazas que afectan la red eléctrica global, lo que requiere una supervisión continua de los parques eólicos, los cuales son activos críticos dentro del contexto geopolítico actual. WindEurope aboga por que los costos de seguridad sean compartidos entre el sector público y privado, aclarando que la vigilancia y defensa nacional son responsabilidades del Estado. Sin financiación pública, los costos operativos de seguridad podrían ralentizar el desarrollo de nuevas instalaciones eólicas.

La inversión necesaria para mejorar la seguridad oscila entre 4 y 12 millones de euros por cada proyecto, además de costes operativos anuales. A pesar de estos gastos, el sector enfatiza que invertir en seguridad es vital para garantizar la resiliencia del sistema energético europeo sin comprometer la naturaleza civil de la industria, manteniendo su enfoque en la transición energética sostenible.