La eliminación del carbón como fuente energética ha permitido a Galicia registrar una caída histórica del 54,5 % en las emisiones del sector eléctrico. Este avance, resultado principalmente del cierre de la central térmica de As Pontes, ha llevado a una reducción global del 5,4 % en las emisiones de gases de efecto invernadero en 2024, equivalente a casi un millón de toneladas menos que el año anterior. A pesar de estos logros, los expertos advierten que la comunidad aún debe hacer frente a desafíos significativos para cumplir con los compromisos del Acuerdo de París.
Además de la disminución de la generación eléctrica a partir de carbón, la producción hidroeléctrica ha contribuido a mejorar la calidad del aire al alcanzar niveles no vistos desde 2010. Sin embargo, el sector del transporte ha emergido como la principal preocupación, representando un 30,3 % de las emisiones totales, lo que amenaza con contrarrestar los avances logrados en la reducción de emisiones. Para mantener el progreso, Galicia deberá enfocarse en la expansión de energías renovables, la electrificación del transporte y la disminución del uso de combustibles fósiles en otros sectores.