El turismo, un pilar esencial de la economía de la Comunitat Valenciana, está viviendo un periodo de transformación hacia un enfoque más sostenible y social. Después de un 2025 con cifras récord en visitantes y gasto, la estrategia turística se centra en equilibrar el desarrollo económico y la cohesión territorial. Para ello, se apuesta por diversificar la oferta más allá del tradicional turismo de sol y playa, incorporando modalidades como el turismo cultural, gastronómico y rural, lo que fomenta la actividad económica y combate la despoblación en áreas rurales.
La creación de empleo de calidad es otro pilar fundamental de este nuevo modelo, donde se prioriza la formación continua y la reducción de la precariedad laboral. Además, la digitalización y el uso de herramientas de Big Data permiten a los gestores turísticos optimizar el uso de recursos y planificar de manera más eficiente, mejorando la experiencia del visitante. Este avance se complementa con un modelo de gobernanza participativa que asegura que las políticas turísticas respondan a las necesidades de la ciudadanía, consolidando un turismo que beneficia a todos los ciudadanos valencianos. Así, la Comunitat Valenciana se posiciona como un ejemplo de cómo la sostenibilidad y la responsabilidad social pueden integrarse en el sector turístico.