El salmón atlántico (Salmo salar) en Galicia se encuentra en una situación crítica, provocando una fuerte respuesta por parte de ecologistas que han recogido más de 2.500 firmas para exigir su inclusión en el catálogo gallego de especies amenazadas. Este paso es esencial para activar medidas de conservación y recuperación, ya que desde los años setenta las poblaciones de salmón han decaído un 80%, alcanzando cifras alarmantes de solo cuatro capturas en 2025.
La presión también se ha ampliado a nivel nacional, con la asociación Saxífraga solicitando al Ministerio para la Transición Ecológica que se incluya el salmón en el Catálogo Español de Especies Amenazadas como "en peligro de extinción". Argumentan que su declive es resultado de múltiples amenazas, como la fragmentación de ríos, la contaminación y los impactos del cambio climático. En los últimos 30 años, el salmón ha desaparecido del 50% de los ríos en los que antes estaba presente, poniendo en peligro no solo a esta especie, sino también a los ecosistemas fluviales.
La inclusión en el catálogo implicaría restricciones en la pesca y la implementación de planes obligatorios de conservación. Recientemente, el Gobierno ha solicitado un informe al Comité Científico que asesora sobre la conservación del salmón, el cual evaluará si es necesario catalogarlo como especie en peligro de extinción. Este proceso formal es vital, ya que evidencia la necesidad urgente de actuar para salvar al salmón y restaurar los ríos donde aún sobrevive. Sin embargo, el éxito de estas iniciativas dependerá de la receptividad de las comunidades autónomas y de la voluntad política para seguir las recomendaciones científicas.