El nuevo Plan Social para el Clima, anunciado por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tiene como objetivo movilizar más de 9.000 millones de euros hasta 2032. Este plan se centra en la rehabilitación energética de viviendas, la promoción del transporte sostenible y la descarbonización de la movilidad. Apunta especialmente a los hogares más vulnerables, buscando reducir el gasto en energía y combatir la pobreza energética mediante mejoras en el aislamiento y en la eficiencia energética. Asimismo, se contempla la construcción de viviendas públicas con altos estándares de eficiencia.

El programa incluye la creación de un abono de transporte prácticamente gratuito para los hogares con bajos ingresos y grupos vulnerables, facilitando así el acceso a una movilidad sostenible. Adicionalmente, se destinarán 642 millones de euros en ayudas para que microempresas y autónomos puedan adquirir vehículos eléctricos entre 2026 y 2032. Este esfuerzo es coherente con las metas de la Unión Europea, que busca reducir un 55% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030. Sánchez remarcó que "la revolución energética no puede ser solo para quienes pueden cambiar de coche o renovar sus viviendas", enfatizando que estas medidas deben ser accesibles para toda la población.