En el yacimiento del Camp dels Ninots, ubicado en Caldes de Malavella, Girona, ha emergido un hallazgo paleontológico de gran relevancia: el esqueleto casi completo de una cría de tapir, perteneciente a la especie Tapirus arvernensis, que vivió hace cerca de cuatro millones de años. Este descubrimiento no solo enriquece una de las colecciones de tapires fósiles más importantes del mundo, sino que también ofrece una oportunidad única a los científicos para investigar aspectos cruciales sobre el crecimiento y desarrollo de estas especies extinguidas. La excepcional conservación del fósil se debe a las condiciones geológicas de un antiguo lago volcánico que favorecieron su preservación en posición anatómica.
El hallazgo proporciona datos valiosos sobre el ciclo de vida de los tapires europeos, permitiendo completar un registro fósil único que incluye individuos de diferentes edades y sexos. La presencia simultánea de una cría, además de ejemplares adultos, facilita la comparación de transformaciones anatómicas a lo largo de la vida de estos animales. Investigadores del IPHES-CERCA están llevando estudios detallados que revelan detalles sobre la ecología de la época, indicando que el entorno en el que vivían se asemejaba a un bosque húmedo subtropical, ofreciendo un hábitat ideal para grandes herbívoros como los tapires.
Este descubrimiento sitúa al Camp dels Ninots como un referente internacional en la investigación paleontológica y continúa aportando hallazgos que transforman el conocimiento sobre la fauna europea del Plioceno. La información extraída de estos fósiles permitirá profundizar en la historia evolutiva de los tapires y comprender mejor los ecosistemas de la época que precedieron a las transformaciones climáticas del Pleistoceno.