En un importante acontecimiento para la biodiversidad de Río de Janeiro, tres guacamayos azul y amarillo han sido liberados en el Parque Nacional de Tijuca, después de casi dos siglos de extinción en la región. Esta reintroducción busca no solo dar visibilidad a una especie emblemática, sino también restaurar la funcionalidad del ecosistema que depende de estos animales para la dispersión de semillas. Según el ICMBio, esta ave es crucial para el mantenimiento de la salud del bosque atlántico, dado que el 90% de sus especies vegetales dependen de la fauna para su reproducción.

Los guacamayos han sido sometidos a un detallado proceso de aclimatación y entrenamiento para asegurar su adaptación al entorno. Mientras tres de ellos ya vuelan en libertad, uno más espera a completar su ciclo de muda. Este proyecto, que busca reintroducir un total de 50 guacamayos en cinco años, no solo resalta la importancia de la fauna en la regeneración del ecosistema, sino que también hace un llamado a la ciudadanía para participar en su protección y seguimiento, asegurando que la reintroducción sea un éxito a largo plazo.