En el ámbito de la sostenibilidad en construcción, la rehabilitación de edificios se presenta como una oportunidad crítica a menudo subestimada. Más del 80% del parque inmobiliario que estará en uso en 2050 ya está construido, lo que implica que cualquier estrategia climática debe considerar la rehabilitación como parte de la solución. Actualmente, los edificios representan cerca del 40% del consumo energético en la Unión Europea y el 36% de sus emisiones de gases de efecto invernadero, en gran medida debido a la ineficiencia energética de las construcciones más antiguas.

La rehabilitación no solo permite reducir estas cifras al mejorar el aislamiento y otros sistemas obsoletos, sino que también se presenta como una opción más sostenible que construir nuevos edificios. Aunque Europa ha comenzado a implementar regulaciones para mejorar la eficiencia energética, como la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios, sigue existiendo una brecha entre la normativa y su aplicación práctica. Cambiar la percepción cultural sobre la rehabilitación es crucial para aprovechar su potencial y cumplir con los objetivos climáticos establecidos para 2050.