Un reciente informe internacional, al que ha contribuido el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), concluye que la disminución de la velocidad de los buques y la alteración de sus rutas son fundamentales para reducir el riesgo de colisión con cetáceos. El estudio se basa en la evidencia científica reunida durante un taller con la participación de expertos de varias naciones, dirigido por Natacha Aguilar del IEO.
El informe resalta la efectividad de combinar distintas herramientas de gestión que deben adaptarse a las características ecológicas y socioeconómicas de cada región. Aunque herramientas tecnológicas como el monitoreo acústico y sistemas de detección son útiles, los expertos enfatizan que estas no deben reemplazar las medidas operativas esenciales, como la reducción de velocidad y la separación espacial entre embarcaciones y fauna marina.
En particular, se señala que establecer un límite de velocidad de 10 nudos para cargueros en la Zona Marina de Especial Sensibilidad de Canarias podría reducir significativamente las colisiones. Sin embargo, también se requiere de un análisis más exhaustivo para optimizar el tránsito interinsular, protegiendo a los cetáceos sin afectar las necesidades sociales de transporte en el archipiélago. Los autores del informe han instado a fortalecer la integración de datos y a acelerar la implementación de medidas efectivas ya probadas en otras regiones del mundo.