En Madrid, se ha llevado a cabo una movilización con la participación de aproximadamente 2.500 personas y 300 organizaciones con el objetivo de demandar igualdad legal para los perros de caza y trabajo. La protesta destaca la desprotección legal que sufren estos animales, los cuales, según los manifestantes, quedan excluidos de normativas de bienestar animal, lo que provoca situaciones de vulnerabilidad como el abandono al finalizar la temporada de caza.

Los grupos organizadores argumentan que las condiciones de vida de estos perros son incompatibles con los estándares modernos de bienestar animal, siendo muchos de ellos mantenidos en situaciones precarias. Con dos reales decretos en tramitación que podrían consolidar esta exclusión, la marcha busca ejercer presión política para promover cambios legislativos que aseguren derechos para todos los perros sin importar su función.

Esta movilización refleja un cambio cultural en la sociedad, donde crece la exigencia por un trato más equitativo hacia todos los animales, impulsando el debate sobre su protección y derechos ante el marco legal vigente en España.