El Valle del Curueño, conocido por su belleza natural y su valor ecológico, se encuentra ante el inminente peligro de una central hidroeléctrica reversible, promovida por el Gobierno central y respaldada por ENTSO-E. Este proyecto, que busca desdoblar embalses en toda España, plantea serias preocupaciones sobre la alteración de áreas de alta importancia ecológica.
Según datos recientes, España posee un exceso de capacidad eléctrica que supera el consumo medio en un 200%, lo que lleva a cuestionar la necesidad de tales macroproyectos. Las grandes centrales revisibles funcionarían como baterías, estabilizando una red eléctrica ya saturada, pero a expensas de destruir valiosos ecosistemas.
Existen contradicciones en la política ambiental, ya que las mismas administraciones que abogan por la eliminación de presas obsoletas ahora apoyan la industrialización de ríos vírgenes. Además, la gran mayoría de los fondos europeos destinados a la transición ecológica están en manos de grandes empresas eléctricas, lo que genera dudas sobre la efectividad y el propósito real de estos proyectos.