Castilla y León enfrenta un serio problema con la proliferación del cangrejo rojo americano y el cangrejo señal, considerados especies invasoras que impactan significativamente en los ecosistemas fluviales. Un informe de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha revelado que en más de la mitad de los tramos fluviales analizados se detectó al menos una especie exótica de fauna, destacando estos cangrejos entre las más comunes.
La CHD llevó a cabo muestreos en más de 320 localizaciones, lo que permitió identificar la prevalencia de estas especies, que no solo afectan la fauna local, como la náyade de río, un molusco en peligro, sino que también tienen consecuencias económicas al perturbar actividades como la pesca y el riego de cultivos. Para mitigar su presencia, la Junta de Castilla y León ha establecido medidas de control que incluyen la captura de estos cangrejos, prohibiendo su devolución al agua y recomendando a los pescadores no mover equipamiento entre diferentes cuerpos de agua sin desinfectar primero.