La Comunidad de Madrid ha comenzado la tala de 280 hectáreas de pinos en Gascones como parte del Plan Madrid Forestal. Este esfuerzo busca reducir la densidad del bosque, eliminar combustible vegetal y mejorar la prevención de incendios forestales. Se espera extraer 32.900 metros cúbicos de pino silvestre, fomentando así una gestión sostenible. El consejero de Medio Ambiente defendió que estas acciones son cruciales para fortalecer las estructuras de protección contra incendios, creando cortafuegos y minimizando el combustible disponible.
Las labores se enmarcan dentro de un plan más amplio que contempla una inversión de 160 millones de euros hasta 2030, lo cual incluye medidas para dinamizar el medio rural y mejorar los ecosistemas naturales. La certificación PEFC garantizada para la zona implica que estas acciones se realizan de manera sostenible. Sin embargo, la comunidad también enfatiza que la intervención debe ser controlada para evitar daños al ecosistema, como la compactación del suelo o la pérdida de biodiversidad. La tala tiene como objetivo final no solo la prevención de incendios, sino también la reinversión de parte de los ingresos generados en el propio monte.