La preocupación por la contaminación del aire en los colegios de Logroño ha crecido entre las familias, impulsada por la solicitud de Ecologistas en Acción de La Rioja al Ayuntamiento para que publique datos completos sobre la calidad del aire en entornos escolares. Esto surge tras las discrepancias entre las declaraciones del Gobierno local y la realidad de la contaminación atmosférica, especialmente en relación con el dióxido de nitrógeno (NO₂), un contaminante vinculado al tráfico que puede afectar la salud infantil.

Los análisis realizados han revelado que solo el CEIP Ana María Matute cumple con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras que otros puntos evaluados superan los niveles seguros. Las organizaciones ecologistas y asociaciones de familias exigen una mayor transparencia en los datos y la metodología utilizada en las mediciones para asegurar la protección de la salud de los menores que pasan gran parte de su día en estos entornos.

El acceso a información rigurosa sobre la calidad del aire ha cobrado una importancia relevante en ciudades españolas y europeas. Esta demanda se manifiesta especialmente en áreas frecuentadas por colectivos vulnerables, y se considera esencial para la toma de decisiones informadas y la mejora de las políticas públicas relacionadas con la salud y el medio ambiente.