La planta de compostaje en Santa Cruz de la Zarza, Toledo, ha obtenido un informe favorable de impacto ambiental por parte de la Junta de Castilla-La Mancha. Este desarrollo permitirá el tratamiento de hasta 4.500 toneladas anuales de residuos orgánicos provenientes de actividades agrícolas, ganaderas e industriales. Se busca promover la valorización de estos materiales, contribuyendo a modelos de economía circular.
La instalación, diseñada sobre una parcela de casi cuatro hectáreas junto a la autovía A-40, estará equipada con sistemas para prevenir impactos ambientales, incluyendo plataformas impermeabilizadas y recogida de lixiviados. Además, funcionará sin necesidad de suministro eléctrico convencional, lo que reduce su consumo energético. Se espera que esta planta se convierta en una infraestructura clave para la gestión ambiental de residuos en Castilla-La Mancha y un paso importante en la implementación de estrategias de sostenibilidad a nivel europeo y autonómico.