Las tortugas marinas en Nicaragua destacan por una significativa campaña de conservación ambiental, en la que más de 443.000 crías de especies en peligro de extinción han sido liberadas en el océano Pacífico en lo que va de 2026. Esta iniciativa, liderada por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales (Marena), forma parte de la campaña nacional ‘Juntos y juntas conservamos nuestras tortugas marinas’, centrada en proteger ecosistemas vitales como las playas de La Flor y Chacocente.

Estas playas son reconocidas internacionalmente por ser uno de los pocos lugares en el mundo donde se registran arribadas masivas de tortugas, como la paslama, la carey, la tora y la tortuga verde, especies que enfrentan amenazas como la contaminación y la pesca ilegal. Las liberaciones se realizan desde viveros protegidos y son esenciales para aumentar la tasa de supervivencia de las crías, que regresan a las mismas playas donde nacieron después de años en el océano. La protección de estas tortugas no solo tiene un valor ecológico profundo, sino que también sitúa a Nicaragua como un referente en la conservación en la región.