Nicaragua ha logrado exportar un total de 29,732 animales exóticos en lo que va de 2026, generando ingresos superiores a 2,5 millones de dólares. Este comercio internacional incluye ranas, reptiles y caracoles, y todas las transacciones se llevan a cabo bajo los permisos del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), según el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena). La demanda global de estas especies, principalmente como mascotas, está en aumento.
Entre las especies más destacadas se encuentran ranas de ojos rojos, ranas flecha, boas y geckos, todos muy valoradas en el mercado. Las operaciones comerciales se realizan desde zoocriaderos autorizados que permiten la reproducción de especies en cautividad, evitando así la sobreexplotación de poblaciones silvestres. Este modelo busca equilibrar la actividad económica con la conservación de la biodiversidad, aunque su desarrollo plantea desafíos en términos de sostenibilidad y protección del patrimonio natural.
Nicaragua, con más de 12,400 especies de fauna, se está posicionando como un actor clave en el comercio internacional de biodiversidad. Sin embargo, el desafío consiste en mantener el crecimiento comercial sin comprometer el equilibrio ecológico, garantizando que la explotación de fauna exótica no ponga en peligro su supervivencia.