Con el objetivo de reforzar la protección de ecosistemas valiosos, el Gobierno de Navarra ha aprobado un nuevo plan de gestión para los robledales de Ultzama y Basaburua, que guiará las actuaciones hasta el año 2038. Este plan, que sustituye al anterior de 2006, establece medidas específicas para conservar la biodiversidad y la resiliencia ambiental frente a los efectos del cambio climático, centrando su atención en la conectividad de hábitats y la restauración de zonas húmedas.

Entre las medidas incluidas se encuentran la creación de corredores arbolados y la eliminación de especies exóticas que amenazan el equilibrio ecológico. Además, se priorizará la conservación de especies sensibles como la rana ágil y el milano real. La actualización del plan también es resultado de un proceso de consulta pública que incorporó aportaciones de la ciudadanía y entidades locales, reflejando así un modelo de conservación que busca ser efectivo y sostenible a largo plazo. Este nuevo enfoque posiciona a Navarra como un referente en la adaptación y mitigación frente a los retos ambientales del futuro.