México está acelerando su camino hacia las cero emisiones con un proyecto climático que moviliza 115 millones de dólares, realizado en asociación con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Esta iniciativa tiene como objetivo sentar las bases de una economía más competitiva y respetuosa con el medio ambiente, a la vez que busca combinar el crecimiento económico y la modernización urbana.

El plan se centrará en la movilidad sostenible y la electrificación del transporte, elementos esenciales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Ciudades como Mérida, Puebla y Tampico servirán como laboratorios para implementar soluciones innovadoras de transporte, permitiendo identificar barreras y desarrollar modelos replicables a nivel nacional.

Con la reciente actualización de sus compromisos climáticos, México se dirige hacia la neutralidad de carbono para 2050, combinando tecnología, financiación sostenible y políticas públicas alineadas con los objetivos internacionales. La movilización de recursos financieros, con un énfasis en inversiones verdes, no solo potenciará beneficios ambientales, sino que también generará empleo y mejorará la competitividad industrial en el país.