La conservación de los prados en el Parque Nacional Picos de Europa recibe una inversión de más de 800.000 euros, enfocada en mejorar la biodiversidad y preservar el equilibrio ecológico. Esta iniciativa se enmarca dentro del Plan de Recuperación, que busca mantener las prácticas tradicionales de pastoreo, esenciales para la salud de estos ecosistemas. Las labores de desbroce son cruciales para evitar la expansión de matorrales que pueden degradar la calidad del suelo y alterar los ciclos biológicos.
El proyecto se realiza en colaboración entre el Estado y las comunidades autónomas, lo que permite una gestión ágil y efectiva de los recursos naturales compartidos. Las intervenciones se centran en áreas de alto valor ecológico dentro de la vertiente cántabra del parque nacional, como Áliva, Campo Mayor y Valleján. Esto asegura un impacto positivo en la conservación de los hábitats y contribuye a proteger los ciclos hidrológicos y la estructura natural del ecosistema. La promoción del pastoreo tradicional no solo beneficia la diversidad biológica, sino que también preserva un patrimonio cultural significativo en la región.