La M-607, una vía crucial hacia el norte de Madrid, incorporará un nuevo "puente verde" en forma de ecoducto para facilitar el cruce seguro de especies como jabalíes y corzos, evitando así accidentes. Esta iniciativa responde a las alarmantes cifras de siniestros, que en 2024 alcanzaron los 36.087 casos relacionados con fauna, con un impacto trágico de ocho fallecidos.
El ecoducto, que se ubicará en Colmenar Viejo, tendrá dimensiones notables de 137 metros de longitud y 56 de anchura, convirtiéndose en la primera estructura de su tipo en la Comunidad de Madrid. Su diseño incluirá vegetación para que los animales lo perciban como parte del entorno natural, minimizando así el estrés durante su uso. Además, se implementarán medidas de seguridad, como un vallado perimetral y elementos que evitarán el acceso vehicular, asegurando un paso seguro y efectivo para la fauna.
La construcción de este ecoducto también tiene como objetivo mejorar la conectividad entre los hábitats de especies y disminuir la fragmentación del territorio, un aspecto esencial para la conservación de la biodiversidad en la región, especialmente en áreas cercanas a espacios naturales protegidos como el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.