Un reciente informe del IV Observatorio de UCI sobre Vivienda y Sostenibilidad destaca que la sostenibilidad ya no es un concepto abstracto para los españoles, sino un elemento fundamental en la toma de decisiones relacionadas con la vivienda. Aunque actualmente solo el 17,7% de los encuestados la considera un requisito esencial para elegir una vivienda, un 58,7% la tiene en cuenta. Los datos revelan que el 90% de los hogares cree que la eficiencia energética tiene un impacto directo en su gasto energético mensual.

A pesar de las barreras económicas, el estudio muestra una voluntad creciente para invertir en mejoras sostenibles, con un 87,3% de los españoles dispuestos a destinar unos 12.258 euros de media a reformas que aumenten la eficiencia energética. La rehabilitación de viviendas se visualiza cada vez más como una inversión con retorno, ya que una mejora sostenible podría revalorizar la propiedad hasta en un 16,3%. Sin embargo, la financiación sigue siendo un obstáculo, ya que el 41,7% de los encuestados consideraría pedir un préstamo para cubrir los gastos de la reforma.

La necesidad de transformar el parque residencial envejecido de España, donde muchas viviendas no cumplen con los estándares actuales de eficiencia, obliga a repensar la rehabilitación no solo como una mejora estética, sino como una necesidad estructural que contribuye al confort y bienestar de los hogares, así como a la reducción de desigualdades en el acceso a un entorno digno y saludable.