Europa enfrenta una intensa ola de calor que ha llevado a temperaturas récord para mayo en varios países, afectando gravemente la salud de la población. En Francia, al menos siete personas han perdido la vida en los últimos días, de las cuales dos fallecieron practicando deporte y cinco más se ahogaron. La situación ha llevado al Gobierno a declarar alerta naranja en trece departamentos, describiendo el fenómeno como "excepcional, histórica e inédita para el mes de mayo". Las temperaturas han alcanzado hasta 38 °C en algunas regiones.
El Reino Unido, aunque ha experimentado una ligero descenso en las temperaturas, ha visto aumentar los ahogamientos, con al menos seis muertes confirmadas y una persona desaparecida. Este país alcanzó un récord de 35,1 °C en Kew Gardens, lo que intensifica las preocupaciones sobre la seguridad pública durante este calor extremo. En Portugal, se espera que las temperaturas asciendan a 38 °C, lo que ha llevado a activar alertas de riesgo alto de incendios forestales. Se prevé que esta ola de calor continúe afectando la calidad del aire y sea una nueva evidencia del impacto del cambio climático en las olas de calor en Europa.