El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, ubicado en Ciudad Real, ha experimentado un aumento notable en la población de aves, según el censo realizado entre el 16 y el 20 de marzo. Este crecimiento se debe principalmente a la recuperación hídrica del ecosistema, que ha permitido un notable incremento en especies en peligro de extinción como la malvasía cabeciblanca, la cerceta pardilla y el porrón pardo. Carlos Ruiz de la Hermosa, director del parque, subraya que estos datos son solo una base mínima, ya que la inundación total complica el recuento, pero el panorama es esperanzador.
Los datos del censo muestran que la malvasía cabeciblanca ha pasado de 30 a 164 ejemplares, multiplicándose más de cinco veces en solo un año. El porrón pardo ha alcanzado 140 individuos, el doble de lo registrado el año anterior, mientras que la cerceta pardilla ha cuadruplicado su población, llegando a 40 ejemplares. Otras especies acuáticas también han experimentado incrementos significativos, como el pato colorado, que roza los 2,000 ejemplares, y el zampullín cuellinegro, que ha aumentado de 326 a 1,126 individuos. La aparición de especies raras, como el bigotudo, que no se había detectado en años, y un notable movimiento migratorio de rapaces, refuerzan el valor ecológico del parque.
Este aumento en la biodiversidad es un indicativo claro de la mejora del hábitat, que ahora ofrece las condiciones necesarias para alimentación y refugio. La dirección del parque resalta que, a pesar de los aumentos significativos, aún se enfrentan a retos en la conservación de este ecosistema crítico. Con un entorno natural en recuperación, Las Tablas de Daimiel se consolida como un refugio esencial para la biodiversidad acuática en España.