Las orcas ibéricas, con una población estimada de solo 37 individuos, están al borde del colapso, según el Grupo de Trabajo Orca Atlántica (GTOA). Este informe, resultado de más de diez años de seguimiento, destaca graves problemas de reproducción y una mortalidad creciente, situaciones que complican aún más la viabilidad de esta subpoblación única del Atlántico noreste de Europa.

A pesar de la reciente recuperación del atún rojo, del cual dependen estas orcas, la población no muestra señales de crecimiento. La especie enfrenta múltiples amenazas humanas, como interacciones con embarcaciones y prácticas pesqueras dañinas, que podrían estar exacerbando su vulnerabilidad. Además, la lenta reproducción de las hembras es un factor crítico que limita el aumento demográfico, con periodos de más de ocho años entre nacimientos que son insuficientes para asegurar su supervivencia a largo plazo.

Los investigadores destacan la necesidad de actuar de manera decisiva para proteger a las orcas ibéricas y sus hábitats, advirtiendo que cada vez hay menos tiempo para evitar su extinción. Este caso subraya la responsabilidad que tenemos para preservar la biodiversidad marina y los ecosistemas del Atlántico Norte.