Un estudio presentado en Bruselas sugiere que las "moléculas verdes", que incluyen el hidrógeno renovable, biocombustibles de segunda generación y biometano, podrían reemplazar hasta el 50% de la demanda de combustibles fósiles en Europa para el año 2050. Elaborado por la energética Moeve y PwC, el informe resalta que la implementación de estas tecnologías podría reducir la dependencia energética de Europa del 57% en 2024 al 28% en 2040. Asimismo, podrían contribuir a disminuir hasta un 22% las emisiones de CO2 en Europa, especialmente en sectores difíciles de electrificar, como la industria pesada y el transporte.
El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, enfatiza la necesidad de actuar ya para asegurar la autonomía energética europea en un contexto de tensiones geopolíticas. El estudio menciona que España, gracias a sus abundantes recursos renovables, se posiciona como líder en la producción de biometano y cuenta con ventajas para el desarrollo de hidrógeno renovable. A pesar del respaldo político, el sector enfrenta retos significativos, como altos costes iniciales y competencia con combustibles fósiles más económicos.