Logroño acoge un innovador experimento con casas Passivhaus, donde se están utilizando cubos de hielo para medir la efectividad de estas construcciones frente al calor. La iniciativa, liderada por el Clúster de la Construcción de La Rioja (ARIC) y la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP), tiene como objetivo demostrar cómo una construcción eficiente puede mejorar el confort térmico y reducir el consumo energético. Dos viviendas de madera, una construida bajo criterios Passivhaus y la otra según el Código Técnico de la Edificación, están en comparación para observar cuál conserva mejor la temperatura interior bajo condiciones similares.
La directora de ARIC, Miren León, destaca que las casas Passivhaus minimizan las pérdidas de energía gracias a su hermeticidad y mejor aislamiento. Este proyecto también involucra a estudiantes del IES Batalla de Clavijo, quienes participan en la construcción, acercándolos a conceptos de sostenibilidad y nuevas tecnologías en la edificación. Además, el concejal de Promoción de la Ciudad, Miguel Sainz, señala que Logroño se convierte en un escaparate nacional de innovación energética, promoviendo un cambio hacia viviendas más eficientes y sostenibles en el sector inmobiliario.