La trashumancia en los Pirineos se enfrenta a nuevos desafíos por el cambio climático, que afecta la ganadería extensiva y la disponibilidad de pastos. Especialistas en sostenibilidad y adaptación climática se reunirán en Zaragoza para debatir estrategias que fortalezcan este modelo ganadero tradicional, vital para la biodiversidad y la prevención de incendios forestales. La conservación de razas autóctonas es clave para garantizar la viabilidad económica y ecológica de las zonas montañosas, dado que estas razas son más resistentes a condiciones climáticas extremas.
El cambio climático está alterando patrones de lluvias y temperaturas, lo que aumenta los costos de producción y pone en riesgo la continuidad de la trashumancia. Sin ella, se incrementa la acumulación de vegetación seca, lo que favorece incendios y la despoblación. En este contexto, los expertos consideran que iniciativas como el proyecto europeo PASTORCLIM son esenciales para investigar adaptaciones efectivas en el pastoreo y asegurar tanto la sostenibilidad de la ganadería como la conservación del patrimonio cultural y natural de los Pirineos.