La planta Craspedia argentea, originaria de Nueva Zelanda, está experimentando una notable recuperación tras haber estado al borde de la extinción. En 2020 se contaban solo 24 plantas, y en 2024 ese número se redujo a 16. Sin embargo, gracias al esfuerzo del Department of Conservation y el Dunedin Botanic Garden, el número de plántulas ha aumentado a cerca de 250 tras un meticuloso trabajo de polinización controlada y cuidados en viveros.

Craspedia argentea es una planta herbácea que no destaca por su tamaño, ya que se trata de una especie de hojas plateadas y pequeñas flores, pero su conservación es vital. El trabajo realizado para su recuperación incluyó la germinación de semillas y la protección del hábitat natural, un terreno difícil en Central Otago. A pesar de que la reintroducción es un avance significativo, el futuro de la planta dependerá de su capacidad para reproducirse de forma natural y adaptarse al entorno.