Un nuevo estudio revisado por pares, liderado por el ecólogo Corey J. A. Bradshaw, plantea que la humanidad ha sobrepasado los recursos que la Tierra puede renovar de forma sostenible. Según el análisis, si todos viviéramos dentro de límites ecológicos, la población mundial debería ser de aproximadamente 2.500 millones de personas, muy por debajo de los actuales 8.300 millones. Los investigadores indican que el crecimiento poblacional y el consumo desigual contribuyen a la presión sobre los recursos naturales, lo que se traduce en aumento de la inseguridad en alimentos y agua.
El estudio también destaca que, aunque la población global podría alcanzar un máximo de entre 11.700 y 12.400 millones para finales de la década de 2060, las soluciones para mitigar el impacto ambiental requieren cambios significativos en cómo producimos y consumimos energía y alimentos. Se subraya la importancia de estrategias como la eficiencia energética, el reciclaje y la reducción del desperdicio para generar un impacto positivo en la sostenibilidad del planeta.