La situación de la energía solar en España ha cambiado drásticamente, ya que los precios de los contratos de compra de energía (PPA) han experimentado una caída del 13,5% interanual, alcanzando niveles de 30-32 €/MWh, inferiores a los de 2021. Este descenso en los precios se debe a la saturación del mercado, lo que provoca que los desarrolladores ofrezcan tarifas competitivas. Sin embargo, estos precios bajos también generan preocupación sobre la viabilidad económica de los proyectos solares. Para mitigar riesgos, los actores del mercado están ajustando las estructuras contractuales y recurrendo al desarrollo de sistemas de almacenamiento (BESS).
Mientras tanto, el sector eólico de España, que destaca en Europa por su capacidad instalada de 33,2 GW, enfrenta obstáculos como la burocracia y cuellos de botella en la red. A pesar de ello, el país sigue avanzando en la autorización de nuevos proyectos eólicos, alentado por cambios regulatorios que favorecen la modernización y la hibridación con almacenamiento. El nuevo Real Decreto 917/2025 facilitará la integración de energía eólica con sistemas de baterías, buscando así mejorar la rentabilidad en un entorno de precios volátiles.
En este panorama, los precios europeos de los PPA también han mostrado una tendencia a la baja, lo que resalta la necesidad de soluciones innovadoras en ambos sectores para garantizar un crecimiento sostenible y competitivo.