El desarrollo del coche eléctrico en España enfrenta una serie de retos significativos, a pesar de los avances en la atracción de proyectos industriales y la llegada de 16 nuevos modelos. El Plan España Auto 2030, impulsado por Anfac y el Ministerio de Industria, prevé un aumento del valor añadido del sector automovilístico de 85.000 a 120.000 millones de euros. Sin embargo, la caída en la producción y la crisis logística han complicado este proceso.

Para lograr un despliegue exitoso de vehículos eléctricos, es fundamental incentivar tanto la oferta como la demanda, asegurar la disponibilidad de componentes y avanzar en el desarrollo tecnológico. Además, la transición hacia un modelo más digital necesitará una transformación laboral que absorba los empleos tradicionales en favor de nuevos roles enfocados en electrónica y programación. A pesar de la intención de lograr un parque automovilístico más respetuoso con el medio ambiente, es evidente que aún queda mucho por hacer, incluyendo la aprobación de nuevos Presupuestos gubernamentales que estimulen las inversiones necesarias.